La defensa fiscal empieza antes de la notificación
Cuando llega el oficio, la mitad del trabajo ya debió estar hecho. Lo digo con la seguridad de quien ha visto la escena repetirse durante seis décadas: el contribuyente entra al despacho con el sobre en la mano, y lo primero que pregunta es qué se puede hacer ahora. La respuesta honesta casi siempre empieza en un año anterior.
Una defensa no se construye contra la autoridad. Se construye a favor del expediente. Y el expediente se arma en los meses en que nadie está mirando.
1 · El soporte no es el papel, es la trazabilidad
La diferencia entre una operación defendible y una indefendible rara vez está en la existencia del comprobante. Está en si ese comprobante se puede amarrar, sin saltos, con el contrato, el flujo de efectivo y la razón de negocio.
2 · El calendario también es un argumento
Los plazos no son un trámite: son parte del fondo. Un escrito presentado a tiempo con un argumento mediano vence, en la práctica, a un argumento brillante presentado fuera de término.